Este fin de semana pasado fuimos a ver a los chicos del Camporrobles a jugar contra el Vara de Quart. Por culpita del airazo que hacia, el partido se complicó muchísimo: a veinte minutos de la segunda parte perdíamos por 3 a 1. Pero ahí llego una de nuestras estrellitas para anotar dos golazos, vistos y no vistos, que lograron empatar el encuentro. La estrellita de Rubén(ese Rafi!)que por fin se decidió a tirar con la izquierda y acertó.
Y, para amenizar el encuentro, la mañana y sobre todo, el estómago, los directivos del club trajeron unas cuantas grandes tortas de sardinas y un buen vino de nuestra tierra. Que no se diga que allá donde vamos no dejamos huella.
Para que lo comprobéis, para que veáis lo bien que lo pasamos, lo bien que nos alimentamos, y la buena gente que nos acompaña (Durruti, la Paquita y la Selmi, Sandra, el Sr Gabriel y su botella de vino...), aquí tenéis un vídeo cortesía de Julio , el papá de ese jugador rubiales que es tan malo... si, sí, ese mismo que no jugó... jeje, es broma! ¡¡Muchas gracias Julio, y a ti también rubio!!

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